Para el cocido madrileño del mes de abril hemos elegido una taberna de la que hace tiempo teníamos noticias.
Se trata de la Taberna La Cruzada, localizada en la calle de la Amnistía, 8, 28013 Madrid.
Fué, según su página web, la taberna más antigua de Madrid, que data de 1827, y que ha sido reabierta con castiza vocación castiza Cacho Rivero (antes Casa Carola) y la periodista Laura Gómez.

Nos habían contactado e invitado a conocer su oferta y hemos decidido que éste era buen momento.

Para mantener la objetividad de nuestra evaluación, cuando la asociación visita una casa no revela con antelación su identidad, tampoco durante el servicio. Es únicamente en el momento de marcharnos cuando comentamos que les vamos a hacer una crónica para que la puedan seguir.

Dicho esto vamos con la crónica en cuestión.

El cocido se sirve en tres vuelcos en una original vajilla negra.

En el primer vuelco se presenta la sopa, que viene presentada en sopera para que cada comensal se pueda servir.

 

TabernaLaCruzada_Sopera

La sopa tenía un buen sabor, pero sin llegar a ser excepcional. El aspecto desgrasado era premonitorio.
El color era excesivo y sospechoso de haber sido generado por ayuda externa. No lo podemos asegurar.
De cualquier forma, se dejaba tomar sin problema y de hecho varios comensales disfrutaron repetidamente de la misma.

TabernaLaCruzada_Sopa

El acompañamiento de guidillas y cebolletas tampoco faltó. Y es de agradecer.

TabernaLaCruzada_Piparras

El segundo vuelco consta de dos fuentes.
Una primera con las verduras y una segunda con los garbanzos.
El primer conjunto con la patata, la zanahoria, el puerro y el repollo ligeramente rehogado tenían un sabor y calidad normales. Cantidad más que suficiente.

 

TabernaLaCruzada_Verduras

Los garbanzos no eran demasiado grandes, pedrosillanos podríamos llegar a decir, pero estaban bien cocidos y tenían buen sabor. Sin embargo, estaban algo escasos de esto último y creemos que fué por el exceso desgrasado. Un poco está bien pero si nos pasamos obtenemos un conjunto lavado.

 

TabernaLaCruzada_Garbanzos

No falto tampoco el detalle de la salsa de tomate con comino.

TabernaLaCruzada_SalsaTomate

Las carnes vienen en el tercer vuelco, que pedimos servir a la vez que el segundo, para poder mezclar ingredientes.
Jamón, tocino, chorizo, pollo y morcillo se podían encontrar en raciones individuales en la fuente.
Echamos en falta el relleno y el tan querido hueso de caña, léase, tuétano.

Ninguno de los ingredientes sobresalía especialmente en sabor y calidad.
Quizás el tocino, algo duro, podría sobresalir.

TabernaLaCruzada_Carnes

El vino era bastante correcto, y acompañaba sobradamente.

TabernaLaCruzada_Vino

Para concluir podemos resumir que, si bien no es un cocido de corte bajo porque estructuralmente es completo y está bien tratado, el conjunto adolece del sabor que era de esperar para un cocido que pretende entrar en la categoría de “Especialista”. Me gustaría poder decir algo más ilusionante, pero en este caso, no puedo.

Quizás haya sido la gestión de la grasa sobrante, quizás la calidad de los ingredientes, quizás todo ello.
Insto a los propietarios a intentar mejorarlo para que podamos decir que tenemos un nuevo fijo de cocido madrileño de la capital.
Creánme que nadie más que nosotros desea más que así sea.

Si no han probado otros clásicos de la capital, por supuesto no se lo recomendaría como primera opción, pero si ya tienen algo de bagaje, y están buscando cosas nuevas, puede ser una opción perfectamente válida.

Nota final: 5,12

Taberna La Cruzada
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