Todos los años intentamos aprovechar la ruta del cocido madrileño para probar algún restaurante nuevo. Algunos de ellos los hemos descubierto nosotros.
Varios de los restaurantes que se adhieren a la ruta dan cocido de menú un día de la semana, y normalmente no coincide con el día de reunión de la asociación. Por eso, siempre y cuando los locales amplien los días de oferta del cocido, esta ruta nos permite probar cocidos madrileños a los que no tendríamos acceso.

Es el caso de Manolo desde 1934, o símplemente Manolo.
El local, sito en la calle Princesa, 83, de Madrid, lleva un tiempo considerable abierto y es conocido y frecuentado por los residentes del lugar, especialmente de una edad digamos acomodada.
Lo primero que debemos saber es que no es un restaurante especialista en cocido madrileño. Lo tiene de menú una vez por semana, concretamente el miércoles, en temporada invernal.

Siempre esperamos que para la ruta del cocido los locales se planteen ampliar el concepto de cocido semanal que tienen y casi nunca suele ser así. Y Manolo no ha sido una excepción.

Nos enfrentamos por tanto a un cocido madrileño de menú presentado en dos vuelcos.

El primer vuelco lo compone la sopa que nos presentan ya servida en un plato bastante hondo y algo incómodo.
Una sopa deslavazada pese a la capa de grasa que se puede apreciar. Sin textura ni fondo, fruto quizás de un exceso de agua o de la falta de tiempo de cocción. Mal presagio.

Restaurante_Manolo_Sopa

 

El segundo vuelco se presenta de nuevo individualmente en un plato con las verduras, garbanzos y viandas unidas.

Restaurante_Manolo_Carnes

De los garbanzos y verduras vamos a comentar lo siguiente:
– Los garbanzos bastante insípidos, en consonancia con la sopa, y ligeramente poco cocidos.

– La verdura bastante bien conseguida con un rehogado adecuado y que gracias al ajo tenía un sabor adecuado. Sin duda lo mejor del conjunto.

– El relleno pasable sin llegar a tener un sabor acentuado. Una patata bien cocida y con la calidad adecuada.

– La zanahoria escasa, casi invisible, no remarcable.

La explicación de que el conjunto no haya salido bien parado la podemos encontrar en las carnes.
El chorizo estaba realmente insípido y era de una mala calidad reseñable. No tan mala calidad como la de la morcilla, que era de juzgado de guardia. Un sabor horríble.
El pollo, morcillo y jamón, además de también escasos, no podían subir tampoco la baja media de calidad del conjunto.
Y no podía ser menos mi tan querido tocino. Con unas piezas tan mediocres poco se puede hacer.

La salsa de tomate apenas tenía rasgos de comino, al menos apreciables para mí.

Restaurante_Manolo_Salsa_Tomate

Como nota de curiosidad, es la primera vez que nos traen las piparras en el segundo vuelco. Nadie pudo por tanto mezclarlas con la sopa. Una muestra más del despropósito.

En general se puede decir que la calidad de los ingredientes no era la adecuada y, como hemos dicho, con esos mimbres poco se puede hacer.
Eso no quita para intentar darle al cocido madrileño el tiempo de cocción que necesita. Nos dió la impresión de que por la cantidad de gente estuvieron desbordados en cocina y no pudieron dejar tiempo a que los sabores se desarrollen en la olla, que suponemos, express.

El precio tampoco fué elevado, aunque por calidad/precio los 20 euros y pico del cocido parecen bastantes.

Mucho que mejorar por tanto.

Restaurante_Manolo_Factura

El vino era un Marqués de Cáceres aceptable.

Restaurante_Manolo_Vino

Nota final: 1.00

Manolo desde 1934
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2 pensamientos en “Manolo desde 1934

  • 14 octubre, 2016 a las 11:27 am
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    Hola. A mi marido le encanta el cocido y gracias a vosotros he conocido varios lugares. El año pasado fuimos a Casa Carola y muy bien. La Bola también muy bueno. Este año nos gustaría probar el del Parador de Chinchón, el restaurante anexo El Bodegón, lo conocéis? Y por último, para vosotros cual es el mejor cocido de Madrid? Gracias y un saludo

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    • 3 noviembre, 2016 a las 6:08 am
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      Hola Susana. Sí estuvimos en visita privada fuera de la asociación en Chinchón. Tenemos una crónica en la sección de otros cocidos. En este caso es un cocido de taba no demasiado bueno.
      Para comer en Madrid, un buen cocido es el Nuevo Horno de Santa Teresa. También el de Ribera Navarra. Y si te quieres gastar un poco más el L’Hardy.

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