La jornada de Junio de Cocido Madrid coincidió con una de las olas de calor de este verano.
Con 40 grados hay que tener una determinación importante para enfrentarse a un cocido madrileño. Y nosotros la tenemos.
Por eso hemos venido, por eso estamos aquí. Nuestro compromiso con la causa es firme.

 

Como siempre nos pasa en estas fechas, encontrar unos locos que sirvan cocido madrileño no es sencillo.
Hemos tenido que tirar de una de las familias conocidas de la capital, Los Verdasco.
En este caso, en su nueva iniciativa en la trasera de la Gran Vía madrileña, La Rayúa Gran Vía (Calle de la Luna, 3, 28004 Madrid).

El formato del cocido es el típico de la familia, cocido en puchero de barro individual a fuego lento.

Rayua_GranVia_Puchero

Un formato que lleva cosechando ya un dilatado éxito y que han exportado al resto de restaurantes de la familia.

El cocido se sirve en dos vuelcos.

Para el primer vuelco, se parte de un plato con los fideos previamente cocidos

Rayua_GranVia_Fideos

 

sobre el que se vierte la sopa del puchero

Rayua_GranVia_Sopa1

 

 

El color de la sopa denota que todos los ingredientes se han cocido a alta temperatura dentro del puchero de barro.
Ésto le profiere un sabor intenso y ya familiar en los cocidos de esta casa.
En este caso el sabor no llegó a ahondar tanto como es habitual puesto que pensamos que el tiempo de cocción se quedó algo escaso.

Rayua_GranVia_Sopa2

 

No faltaron tampoco los acompañamientos típicos de este vuelco.
La cebolleta y guindillas se presentaron en conjunto con la sala de tomate que tan frecuentemente estamos viendo para acompañar a los garbanzos.

Rayua_GranVia_Guindillas

 

 

El segudo vuelco se compone del resto de ingredientes que han quedado en el puchero.
No es una gran cantidad ni tampoco variedad porque tampoco lo permite el tamaño del puchero.

Garbanzos, morcillo, tocino, chorizo y patata componen el plato.
Todo ello bien amalgamado pero, como hemos indicado previamente, algo falto de cocción.
Esto era sobre todo patente en los garbanzos que quedaron en exceso al dentes, y no es precisamente ésta una característica que se suela ver en los cocidos madrileños en formato puchero.
Aunque todo tenía un sabor correcto no llegó en esta ocasión al nivel que suele verse en La Bola por ejemplo.

 

Sea como fuere, saludamos con agrado la nueva iniciativa de la casa Verdasco que sigue apostando por el cocido madrileño.

El precio está bastante controlado y hacen del La Rayúa Gran Vía un lugar de visita recomendada para todos aquellos que estén deseando probar los nuevos cocidos madrileños que va ofreciendo la capital.

Por menos de 30 euros por cabeza hicimos una comida completa con bebidas y cafés incluidos.

Rayua_GranVia_Factura

 

Nota final: 5,0

La Rayúa (Gran Via)
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