Llevábamos ya tiempo buscando la oportunidad de visitar este local de la calle Mayor para probar su cocido madrileño.

Ya habíamos estado valorando la gallina en pepitoria pero el hecho de únicamente sirvan cocido los martes hacía difícil una visita de toda la asociación. En la primera oportunidad que hemos tenido un par de miembros de la misma no lo hemos pensado, por eso éste no se puede considerar un cocido oficial, aunque no quería dejar pasar la oportunidad de realizar la crítica que consideramos de interés general.

Para los que no conozcan el local, este restaurante es uno de los más típicos y antiguos de Madrid. Punto de reunión de asiduos de avanzada edad que siguen visitándolo como tradición, sobre todo los días de cocido.

El cocido se sirve en dos vuelcos.

En el primer vuelco se presenta un cuenco individual de barro con la sopa y los fideos, gordos. La sopa es sabrosa y con una cantidad de grasa justa. Los fideos ligeramente pasados.

En el segundo vuelco se presenta una fuente, de nuevo individual, con la verdura y las carnes.

La verdura estaba realmente conseguida, estando además de bien cocida, bien rehogada. Quizás lo mejor del cocido.

No desmerecen tampoco los garbanzos de un tamaño considerable y en su justa medida de cocción. Con un sabor realmente notable.

Importante el detalle del relleno, que en los cocidos de menú tampoco es habitual. Con trozos de jamón en el interior y bastante jugoso.

El chorizo presentado era de una calidad notable así como su sabor.

El tocino, además de escaso, estaba poco cocido. Había que tener buen pulso para desmontarlo con el pan, aunque hay que reconocer que el sabor también era notable.

El resto del conjunto lo componen el morcillo, gallina y patata, sin nada reseñable.

El precio del cocido es de 20€, algo caro para ser de menú, aunque el lugar ya consagrado tampoco está metido en la competición con los locales de los alrededores. Si unimos el vino crianza 2007 de la casa por 15 euros y los postres a 4.5€ el resultado sale algo caro, aunque sin duda recomendable para probar, aunque tampoco en muchas ocasiones.

Nota final: medio

Casa Ciriaco
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